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MBA de AméricaEconomía
Desierto de conocimiento Volver al listado
Las escuelas de negocios latinoamericanas tienen que investigar más para no convertirse en commodities.

Por AméricaEconomía

Gentileza de Bumeran Chile
Por Felipe Abarca, Carolina Vega y Wilsa Szabo

El chileno Fernando Suárez tiene una visión privilegiada sobre la actividad académica de las escuelas de negocios. Conoce de cerca las exigencias para ser profesor en las mejores instituciones, ya que lo ha sido en Sloan, la escuela del MIT, en London Business School, y en la chilena Universidad Adolfo Ibáñez. De ahí que tenga recuerdos difíciles de borrar, como cuando publicó su primer artículo en una revista de calidad internacional: “En Chile sólo me llamó una persona por teléfono para felicitarme”, dice. “En cambio, cuando llegué al aeropuerto en Nueva York, lo primero que me dijo un colega que fue a buscarme fue: ‘Vi tu paper en Management Science y tengo dos comentarios’... Sólo con esos dos alcances ya me había dejado contra las cuerdas”.

La anécdota refleja con claridad tanto el abismo existente entre la creación de conocimiento en una universidad inserta en una economía desarrollada y la realizada en países en vías de desarrollo, como la verdadera importancia que se le da a la investigación en las escuelas de negocios latinoamericanas. “En la región es nice to have artículos publicados, mientras que en los países desarrollados es la moneda de cambio: si no los tienes, no entras al juego”, dice Suárez. “El resto es peanuts, no importa que seas el profesor mejor evaluado por los alumnos”. Suárez no habla de cualquier tipo de publicación, sino de las revistas académicas de mayor prestigio, las que exigen las escuelas top 10 o 15 en el mundo. 

¿Cómo es el desempeño de las escuelas de negocios latinoamericanas en la publicación de artículos en revistas académicas de calidad internacional? Pensando en esta y otras preguntas respecto de la producción académica, el Ranking de las Mejores Escuelas de Negocios de América Latina incorpora este año una nueva área de análisis que intenta medir la creación de conocimiento por parte de los profesores de los MBA regionales. Muchos académicos que se desempeñan en las instituciones latinoamericanas son Ph.D., formación de posgrado orientada a la investigación. Por ende, la actualización de conocimientos derivada de sus publicaciones e investigaciones debiera ser una fortaleza inherente a los programas que cuentan con una mayor cantidad de estos docentes.

SEÑAL DE ALERTA

La realidad, sin embargo, es decepcionante. En general, las escuelas de negocios latinoamericanas no tienen demasiadas investigaciones y publicaciones de calidad internacional. Sólo el 50 % de las escuelas tienen al menos un artículo de sus profesores publicado en revistas inscritas en la web of science del Institute for Scientific Information (ISI), la base de datos de publicaciones académicas más respetada del mundo (ver recuadro). En total, hay 138 textos de profesores que dictan clases en los programas MBA latinoamericanos y que han publicado en los últimos tres años. 

Esta cifra debería alertar a todas las escuelas, especialmente a aquellas que carecen de publicaciones. Con todo, las revistas de la web of science no son el referente de mayor exigencia. Si se consideran las publicaciones de élite de las que habla Suárez –las clase “A”, como se las conoce en el mundo académico–, el panorama es menos alentador. Para ser promovido entre las distintas categorías de profesor en las mejores escuelas de negocios del mundo, se requiere tener al menos de 5 a 8 artículos en los journals de management, dependiendo de la institución. Según la información entregada por las escuelas y auditada por AméricaEconomía Intelligence, entre 2000 y 2002, los profesores de los MBA de nuestro ranking sólo publicaron 11 artículos en alguna de estas revistas. O sea, el equivalente al 8% del total de publicaciones de académicos de escuelas latinoamericanas en ISI. 

Entre estos 138 papers del ISI, por otra parte, hay un fuerte sesgo hacia las ciencias sociales, especialmente la economía. Para algunos académicos esto confirma la juventud del management como disciplina de conocimiento en América Latina. Sin embargo, tampoco se aprecia en el ranking un desempeño sobresaliente en el resto de las áreas de creación de conocimiento. Son pocas las escuelas con desarrollos consistentes en investigación; algunas, incluso, no tienen centros de investigación o su producción intelectual no alcanza para dar continuidad a sus revistas de divulgación.

Todavía está en discusión cuál es la mezcla correcta de investigación para una disciplina de carácter aplicado, en momentos en que a nivel internacional también se cuestiona la utilidad de la investigación realizada en las escuelas de negocios para el mundo empresarial. Pero esto no justifica, como pretenden algunas escuelas, que la investigación y las publicaciones académicas no sean importantes y necesarias. La actualización de conocimientos es una condición necesaria para el desarrollo de cualquier actividad académica que se precie de seria. De hecho, las asociaciones acreditadoras de programas MBA, como la Aacsb, han recomendado a las escuelas latinoamericanas aumentar sus publicaciones.

¿Qué están haciendo, entonces, los Ph.D. en las escuelas de negocios? La fuerte predominancia de estos profesores en algunas instituciones no se ha traducido en mayor productividad de publicaciones de calidad internacional. En el mundo académico y, especialmente en estos posgrados, es sabido que “profesor que no publica, no existe”. Hasta ahora, el modelo que parece haber primado es el de una productividad académica enfocada en la enseñanza y no en la creación de conocimiento. Llenar la mayor cantidad de salas de clases con alumnos MBA ciertamente es buen negocio, pero sólo en el corto plazo. En el largo plazo, si los profesores sólo confían en su propia experiencia o en la de los estudiantes en las aulas, se convertirán en “cuentacuentos”. 

Peor aún, esto incentiva a los profesores interesados en hacer investigación a emigrar en busca de desarrollo hacia universidades de EE.UU. o Europa. Éste es un enorme costo tanto para las escuelas de negocios que invierten en la formación de los académicos como para las economías latinoamericanas, que pierden un capital humano invaluable.

Muchas escuelas de negocios han aprovechado su cercanía al mundo corporativo y han conformado equipos de consultoría que asesoran a empresas locales y multinacionales. Esta relación también se traduce en la oferta de cursos de educación ejecutiva. Algunas empresas, incluso, han hecho donaciones en infraestructura. Pero ¿por qué tan pocas compañías aportan recursos para investigación? La creación de conocimiento es clave para que las universidades lideren los procesos de innovación que la competencia global demandará a esas mismas corporaciones. Con valor se estructura el círculo virtuoso que sostiene la investigación e inserción sistemática de América Latina y de sus sistemas universitarios en la economía del conocimiento, de la cual la región parece estar relegada. 

Mientras las universidades y las escuelas de negocios no tomen ese camino, seguirá siendo “caro”, en términos del costo de oportunidad de la utilización de los profesores, invertir tiempo y esperar dos o más años por la publicación de un paper en una revista de calidad internacional. Curiosamente, hay varios ejercicios que muestran la alta correlación existente entre las universidades líderes en investigación y publicaciones y los salarios de sus egresados. Por sus condiciones de inestabilidad y particularidades culturales, los países de la región son laboratorios únicos en el mundo para investigar y descubrir cómo las empresas y las industrias más increíbles se adaptan y sobreviven en ambientes de permanente volatilidad.

Ya sea creando y unificando bases de datos que exijan un mínimo de seriedad a las revistas o formando un registro consensuado de casos de negocios, las universidades y escuelas latinoamericanas deben crear masa crítica de conocimiento regional capaz de acoplarse al circuito de innovación global. Si no, corren peligro de convertirse en commodities.

Número de Ph.D. y papers de calidad internacional (ISI)
Por profesores de MBA

ITAM
No profesores Ph.D. 20
No papers ISI 50

TEC, CAMPUS MONTERREY
No profesores Ph.D. 55
No papers ISI 13

U. ADOLFO IBÁÑEZ
No profesores Ph.D. 34
No papers ISI 11

INCAE
No profesores Ph.D. 29
No papers ISI 12

U. CHILE–TULANE
No profesores Ph.D. 36
No papers ISI 1

Papers ISI en América Latina
(Economía y negocios)

Brasil
Período 1998-2002 401
Período 1981-2002 172

México
Período 1998-2002 350 
Período 1981-2002 116

Chile
Período 1998-2002 216
Período 1981-2002 95

Argentina
Período 1998-2002 142
Período 1981-2002 62

Colombia
Período 1998-2002 67
Período 1981-2002 25

Fuente: Institute of Scientific Information, Conicyt chile 2003

Por qué ISI

Aunque en América Latina hay en marcha iniciativas que intentan replicar sus características, como el proyecto Scielo (www.scielo.org), con aproximadamente 16.000 títulos, la web of science del Institute for Scientific Information (ISI) es la base de datos de publicaciones académicas de mayor prestigio en el mundo. Muchos cuestionan su excesiva concentración en ciencias básicas y biológicas, pero por esto mismo es el registro que mayor seriedad exige a las revistas que inscribe. Especializados por áreas de conocimiento, los editores de ISI revisan cerca de 2.000 publicaciones al año, de las que sólo incluyen un 11% promedio. 

El proceso considera la evaluación del contenido y se exige que las revistas mantengan su continuidad temporal, respeten las convenciones editoriales internacionales, que sus títulos, resúmenes y palabras claves estén en inglés, y que tengan un comité editorial que seleccione los artículos. También se evalúa la diversidad internacional de los autores y de las citas que ellos hacen. ¿Dos valores extraordinarios de esta base? Por un lado, las publicaciones también son sometidas a un análisis de su impacto, medido por sus citas en otros periódicos o revistas. Por otro, la incorporación de una nueva revista implica la salida de otra. Esto da mayor competitividad al proceso y genera incentivos permanentes para que los académicos publiquen en los journals que marcan la vanguardia del conocimiento. 

Papers de calidad internacional
Pblicados por los profesores de programas MBA, por país 
(BASE=138 PAPERS, EN %)

  • México 30%
  • Chile 27%
  • Brasil 15%
  • Argentina 14%
  • Costa Rica 9%
  • Colombia 3%
  • Perú 2%

 

 
 
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