Por Felipe Aldunate Montes
Como en las logias masónicas, las salas de clases de las escuelas de negocios de América Latina están repletas de hombres. En promedio, tres de cada cuatro alumnos que cursan un programa de MBA en una de las principales escuelas de negocios de América Latina son hombres, según datos recopilados por AméricaEconomía en las 15 escuelas que
encabezaron el ranking MBA de 2002.
Las pocas mujeres que asisten a clases se vuelcan en su mayoría a los programas de tiempo completo. Mientras que en los programas para ejecutivos las mujeres pueden llegar a representar sólo el 8% de los alumnos en algunos casos, en los full time la participación femenina es mucho mayor.
“La proporción de mujeres en los programas executives representa una realidad pasada del mundo ejecutivo, mientras que en el Full Time, es una realidad futura”, dice el mexicano Jorge Gutiérrez Villarreal, director del IPADE.
Hay otras explicaciones. Algunos señalan que por la mayores obligaciones familiares de las mujeres, les es difícil combinarlas con el trabajo y la educación. Otros, que los programas ejecutivos entregan herramientas para perfeccionarse en lo que uno hace, mientras el Full Time es un empezar de nuevo. “Y eso es lo que muchas mujeres buscan para dar vuelta expectativas no cumplidas en su inserción inicial en el mercado”, dice Federico Hoffmann, de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Para la argentina Virginia van Thienen, de la U. Austral de Argentina, la razón es otra: “El 60% de los alumnos ejecutivos son financiados por sus empresas. Y las compañías, en general, apuestan por hombres”, dice.
No obstante, las escuelas buscan mecanismos para aumentar la proporción femenina en sus campus.
“Lo hemos incentivado, pero no lo hemos forzado”, dice el mexicano Jorge Gutiérrez Villarreal, de
IPADE, quien señala que ha habido un fuerte avance en la materia. “Hace 30 años sólo el 2% de nuestros alumnos eran mujeres”.
“La idea es buscar un punto simétrico en que 50% del alumnado sea mujer y 50% sea hombre”, dice Jaime Alonso Gómez, de la escuela de negocios del Tec de
Monterrey, quien explica que se implementó un programa para atraer mujeres consistente en programas más flexibles pensado para mujeres casadas, residenciales especiales cerca del campus y becas enfocadas a mujeres de alto rendimiento académico.
Y no es sólo por un tema de igualdad. La diversidad de géneros, así como la diversidad nacional, es uno de los elementos a considerar por los certificadores internacionales de escuelas de negocios.
Pero para alcanzar el punto simétrico, aún falta mucho. Y quizás no sólo debe estar en la igualdad entre los alumnos. En los cuerpos docentes y académicos de las escuelas latinoamericanas, la proporción de mujeres es aún menor que entre los alumnos.
El venezolano IESA –que junto a la U. de los Andes de Colombia– tiene la mayor participación femenina en sus aulas, entre 15 escuelas consultadas, es una de las pocas escuelas de América Latina en que uno de sus más altos cargos académicos está siendo ocupado por una mujer. En el resto, sólo hay “machos”.
Revolución pendiente
Participación de mujeres en el total de alumnos de programas MBA
| 1 |
U. De los Andes |
Colombia |
43% |
| 2 |
IESA |
Venezuela |
38% |
| 3 |
Coppead-UFRJ |
Brasil |
31% |
| 4 |
U. de São Paulo |
Brasil |
29% |
| 5 |
ITAM |
México |
27% |
| 6 |
TEC de Monterrey |
México |
27% |
| 7 |
Incae |
Costa Rica |
26% |
| 8 |
IPADE |
México |
21% |
| 9 |
U. De Chile (Ing. Ind) |
Chile |
23% |
| 10 |
Torcuato di Tella |
Argentina |
23% |
| 11 |
ESAN |
Perú |
19% |
| 12 |
Universidad católica |
Chile |
19% |
| 13 |
IAE-Austral |
Argentina |
17% |
| 14 |
U. De Chile (Adm.) |
Chile |
16% |
| 15 |
U. Adolfo Ibáñez |
Chile |
13% |
Fuente: Las mismas escuelas
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