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En la mayor parte de las empresas muchos de los trabajadores no saben exactamente
cuál es la importancia de su trabajo en el contexto global de la empresa. Pocas
son las organizaciones que se preocupan por comunicarse adecuadamente con sus
empleados y mostrarles la razón de ser de su actividad concreta.
Cuando se les pregunta a los empleados sobre su función, la respuesta va en
el sentido de las actividades concretas que realizan: elaborar informes, llenar
formatos, sacar fotocopias, revisar documentos, etcétera; sin embargo, pocas
veces conocen el valor que tiene la actividad que realizan. Por esta razón,
el trabajo personal se convierte en algo ajeno, en algo que se lleva a cabo
en forma burocrática, sin saber para qué sirve.
Lo anterior se complica más cuando se realizan actividades que poco o nada
aportan a la institución. En empresas de todo tamaño se presentan funciones
redundantes e inútiles, que en algún momento tuvieron su razón de ser y luego
lo perdieron y que son verdaderamente importantes para el desarrollo del negocio.
La falta de un análisis crítico, los intereses personales y la carencia de canales
adecuados de comunicación entre los diversos niveles jerárquicos de la institución,
le impiden a los trabajadores conocer con precisión cuál es su papel en el gran
engranaje de la institución.
En muchas ocasiones, algunos departamentos de la organización tienen funciones
intrascendentes. Para colmo de males, muchos de estos departamentos son a los
que se les da mayor importancia. Esta realidad es recurrente en todo tipo de
instituciones, desde las pequeñas hasta las más grandes; pero el proceso se
complica entre más grande y burocratizada se encuentra la organización.
| La falta
de un análisis crítico, los intereses personales y la carencia de canales
adecuados de comunicación entre los diversos niveles jerárquicos de la institución,
le impiden a los trabajadores conocer con precisión cuál es su papel en
el gran engranaje de la institución. |
Las razones del trabajo improductivo son múltiples. La falta de comunicación
adecuada entre los diversos niveles jerárquicos y entre los departamentos impide
conocer qué es lo que hacen en otros áreas en donde uno no trabaja. En esta
forma, las actividades que no son importantes para la organización se mantienen
a lo largo de los años. Otra razón del trabajo improductivo es la fuerza que
obtienen con el tiempo ciertas personas o departamentos. Cada quien defiende
su trabajo y a lo largo de la historia, hay personas que ganan poder y que saben
presentar bien lo que hacen a sus jefes, aunque lo que hacen no tenga nada que
ver con la generación de utilidades.
Otra razón más es la fuerza de la costumbre, en donde se hacen las cosas porque
así ha sido siempre y no se cambian porque a lo largo de los años la empresa
ha funcionado con utilidades.
Un aspecto más es la fuerza de los sindicatos. A lo largo de los años los empleados
obtienen una serie de prestaciones que, en muchas ocasiones, son contrarias
al propio desarrollo de la organización, pero como aparecen en el contrato como
"los grandes logros de la clase trabajadora" son muy difíciles de cambiar.
Ante esta problemática no hay nada mejor que abrir canales de comunicación
entre las diversas áreas. Conocer qué es lo que hace cada departamento, conocer
qué es lo que hace cada persona y saber cómo se engrana la actividad de cada
uno con el todo, genera grandes beneficios a la organización, le da una razón
de ser a la actividad individual e impide que las diversas funciones se burocraticen
y se generen trabajos improductivos.
El autor es director general de Imagen y Comunicación Empresarial, dedicada
a prestar servicios de comunicación interna y externa y de relaciones públicas.
(ice@axtel.net)
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