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Tecnologia


LA OFERTA NO CORRESPONDE CON LA DEMANDA DE BIENES EN INTERNET Volver al listado
No todos los productos que se ofrecen en Internet son demandados por los usuarios.

Por Select-IDC

De acuerdo con un estudio llevado a cabo por Select-IDC para averiguar el grado de correspondencia que existe entre la oferta y la demanda de productos y servicios en Internet el rubro comprendido por artículos como libros, revistas, música, cine y video es el que más oferentes presenta pero, además, es el segundo en importancia entre los bienes que más se demandan.

El equipo y los programas de cómputo constituyen el segundo grupo de productos que más se ofertan en la red, y el tercero en importancia para la demanda. Tanto este tipo de bienes como los descritos en el párrafo anterior han sido comercializados con éxito en el Web en varios países.

Pero no todos los segmentos de bienes y servicios analizados por Select-IDC muestran equilibrio entre la oferta y la demanda; mención aparte merece el hecho de que el grupo de electrónica, constituido por artículos como televisiones, estéreos y DVDs, muestra una disparidad significativa: la proporción de oferta disponible es sensiblemente mayor a la demanda expresa de los internautas. Lo mismo ocurre con los productos para el hogar, son el cuarto segmento en importancia para la oferta, pero uno de los más bajos para la demanda.

Los hombres son el segmento que más compra en la red mundial; basta mencionar que los montos anuales de sus adquisiciones en línea oscilan entre los 2,500 y 5,000 pesos, mientras que los de las mujeres se ubica entre 500 y 1,000 pesos.

En opinión de Sergio Ahumada, consultor de Select-IDC, existe una clara brecha entre la oferta y la demanda en Internet. No todos los productos que se ofrecen cuentan con suficiente demanda, y no todo lo que los consumidores buscan está ya disponible en línea. La situación anterior, que no se da en otros canales, se vuelve un obstáculo a superar para el sano desarrollo del comercio electrónico en México.

Ante este hecho convendría, en palabras del analista, llevar a cabo una revisión la forma en la cual se ofrecen los bienes y servicios que no presentan correspondencia aparente entre oferta y demanda con el fin de identificar oportunidades de participación en el apetitoso pastel del comercio electrónico, sobre todo en lo referente a productos que se comercializan en el mundo real pero no en el virtual.

A pesar de que el número de mujeres que navegan en Internet ha ido en aumento, y de que ya existen sitios dedicados exclusivamente al público femenino, los hombres son el segmento que más compra en la red mundial; basta mencionar que los montos anuales de sus adquisiciones en línea oscilan entre los 2,500 y 5,000 pesos, mientras que los de las mujeres se ubica entre 500 y 1,000 pesos.

El comportamiento de los compradores en línea es distinto según al segmento al que pertenezcan; investigaciones llevadas a cabo por Select-IDC han mostrado que quienes adquieren bienes y servicios desde su trabajo prefieren hacerlo en sitios extranjeros; además, muestran una mayor orientación hacia las compras en el Web que otros cibernautas. Por su parte, los usuarios que efectúan compras desde el hogar tienden a hacerlo tanto en sitios nacionales como de otros países.

Algo que es interesante de destacar es que casi el 50% de los usuarios planean mucho la compra en Internet; esto presupone, entre otras cosas, la comparación de precios, opciones y características de lo que se adquirirá; mientras que sólo el 19% de los cibernautas compran en Internet motivados por el impulso. Para Sergio Ahumada lo anterior es particularmente relevante, pues denota "que el establecimiento virtual no está sujeto a una única impresión sobre el consumidor potencial y que tiene alternativas para lograr que éste regrese"

Disponer de más productos en los sitios, mejorar el tiempo de entrega así como el diseño técnico y la funcionalidad de la página, son las principales sugerencias que hacen los consumidores a las tiendas virtuales para el mejoramiento tanto de su oferta como de su servicio.

Una buena proporción de usuarios está dispuesta a aprovechar una gama más amplia de servicios que pudieran prestarse a través de Internet, tanto que los cibernautas manifiestan deseos de contratar, adquirir o pagar servicios tales como luz, agua, teléfono, seguros e impuestos. Sin duda, esto abre un mar de oportunidades de negocio y también significaría un ahorro sustancial de tiempo y esfuerzo para los usuarios.

 
 
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