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LAS 5 MAS USADAS EN UNA ENTREVISTA DE TRABAJO Volver al listado
Este es el top-five de las preguntas más comunes –algunas veces hasta incómodas– en una entrevista de trabajo (y cómo debes responderlas)

Por Mauricio Luja A.
La empresa a la que, con toda ilusión, mandaste tu currículum, por fin te concede una entrevista; en ella ambas partes (la compañía y tú) tendrán oportunidad de conocerse. La ventaja será tuya si te presentas siendo tú mismo, respondiendo con toda sinceridad y llevando conocimientos generales de la compañía, pues siempre es bueno recopilar toda la información posible acerca de tus probables empleadores. Cuando el entrevistador note tus conocimientos respecto a la compañía quedará gratamente sorprendido y notará tu gran interés por conseguir el trabajo.

1. “¿Por qué te gustaría trabajar con nosotros?” Las variantes de esta pregunta son: “¿Qué aportarás a la empresa en caso de ser contratado?” y “¿Por qué consideras que eres la persona indicada para cubrir la vacante?” Tu respuesta debe incluir todas tus habilidades y conocimientos que tengan que ver con el puesto que pretendes, mencionando cómo el área correspondiente se beneficiará con tu desempeño. Para que tu respuesta sea efectiva debes tener una idea clara de los requisitos de la vacante.

2. “¿Cuáles son tus cualidades?” En este apartado enfatiza tus ‘virtudes’ que se relacionen directamente con el puesto. Por ejemplo, si la vacante es de relaciones públicas debes remarcar que eres una persona sociable que se relaciona muy fácilmente con gente extraña. Ahora que si no eres alguien sociable, pues en vez de relaciones públicas deberías aplicar para ser guardián de faros en el Polo Sur u otro puesto acorde a tu personalidad.

3. “¿Cuáles son tus principales defectos?” Esta es más difícil que la anterior, pues casi nadie se la espera. Muchos responden: “honestamente, no se me ocurre ninguno”, y eso es lo pero que pueden decir, ¿acaso se creen perfectos? Lo que denotan esas personas es falta de conocimiento acerca de sí mismas. Otros tantos responden ‘disfrazando’ cualidades como si fueran defectos: “ah, mi principal deficiencia es que soy un perfeccionista”. Sólo ponte un momento en el sitio del entrevistador y dinos qué tal suena eso… fatalmente autocomplaciente, ¿verdad? Lo correcto es decir la verdad, claro que al final tendrás que agregar un comentario acerca de lo que actualmente haces para mejorar las partes negativas de tu personalidad. Recuerda que se contrata a quienes saben resolver sus problemas y no a aquellos que fingen ignorarlos.

4. “¿Cómo te visualizas de aquí a cinco años?” Con esta pregunta, el entrevistador, lejos de querer encontrarte cualidades de adivino, espera saber qué tanto vas a ‘comprometerte’ con la compañía y cuáles son tus aspiraciones profesionales. Por un lado se enterará que no buscas un puesto ‘temporal’ que te servirá en lo que encuentras uno más adecuado a tus intereses. Debes decir algo como: “si el trabajo en esta empresa sigue siendo interesante, y la compañía está satisfecha con mi desempeño, es muy probable que aún esté desarrollándome aquí”. Por otro lado, tu entrevistador sabrá que no eres un personaje mediocre y sin ambiciones, pues le dirás de la experiencia que tendrás en cinco años y de los logros que por entonces esperas haber alcanzado.

5. “¿Cómo reaccionas ante la presión?” Si no eres capaz de soportar los ambientes estresantes (eso no es una vergüenza, pues muchos terrícolas detestamos la presión) admítelo. Imagina que ese puesto requiera estar sometido a muchas tensiones y tú termines desdichado, con una crisis nerviosa y una úlcera gástrica –ningún sueldo vale el sacrificio de tu salud–. Si, por el contrario, eres de los que se desempeñan mejor en tales situaciones, recomendamos que tras mencionarlo agregues la forma en que te alivias del estrés; por ejemplo di que los fines de semana vas al cine o sales con amistades y así te olvidas de la rutina.

Esas fueron las top-five, pero para que veas la estima que, te presentamos la cuestión más embarazosa de todas y que suele ocurrir en casos especiales (pero no por eso menos frecuentes, aunque suene contradictorio).

“Oye, en tu currículum noto que [y aquí eliges la opción que aplique]… a) existe un año sin actividad alguna en tu historia laboral…b) haz tenido seis empleos distintos en sólo tres años.” Si te cayó de sorpresa, lo más seguro es que pases un gran trago de saliva y, con una voz afectada por los nervios, inventes alguna historia que difícilmente resultará creíble. Pero tranquilízate, pues ese ya no será tu caso. Con respecto al hueco, deberás convencer al entrevistador que esa situación ya la has solucionado por completo o estás en proceso de hacerlo, pero que ello no afectará en absoluto tu desempeño laboral. En cuanto a la inestabilidad, puedes decir que cambiaste de trabajo porque no estabas entonces seguro del tipo de trabajo óptimo para ti, que ese fue como un proceso de búsqueda, que afortunadamente ya quedó en el pasado. Afortunadamente esa experiencia te enriqueció mucho y tiene mucho que ver con tu seguridad actual.

Ahora sí, sólo resta desearte buena suerte en la entrevista, a la que por cierto deberás acudir con una vestimenta conservadora; recuerda que la primera impresión que des será muy importante. ¡Suerte!

 
 
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