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“Alberto es un joven de 25 años que se encuentra a mitad de su carrera universitaria. Pasa gran parte del día dentro de una importante empresa. Si bien sabe que esta experiencia laboral que está realizando le será de mucha utilidad, no deja de sentirse cansado y muy estresado. Es que constantemente debe quedarse a hacer horas extras. Otras veces siente que no es escuchado ni se lo toma en cuenta a el ni a sus compañeros. Las veces que siente el impulso de hablar con su supervisor se contiene, ya que teme que lo echen. Gradualmente Alberto se va acostumbrando y resignando a que esta es la realidad que le toca vivir. Aunque ello le está costando caro ya que ha tenido que acudir al medico por problemas gastrointestinales.“Una de las quejas más frecuentes de los empleados es el problema con los limites dentro del trabajo. Muchos refieren sentirse avasallados por las horas extras que tienen que hacer, por los maltratos o formas de comunicación no tan adecuadas que se dan dentro de las empresas. Toda nuestra vida diaria discurre a través de los límites. Acudimos al trabajo, el cual es un tiempo dentro de las 24 horas del día donde nos concentramos en trabajar. Dentro del mismo hay roles, jerarquías y tareas que delimitan nuestro quehacer diario ayudándonos a optimizar la labor. Sin embargo a veces estos limites no son tan claros. Un horario determinado termina convirtiéndose en un chicle debido a abusos de poder. Es por ello que es muy importante aprender a actuar con asertividad, ni sumisos ni agresivos.
Asertividad significa expresar lo que pensamos y sentimos de una manera adecuada y eficaz sin caer en la agresividad ni la sumisión o resignación. La falta de esta habilidad acarrea consecuencias negativas como enfermedades psicosomáticas, tensión, estrés y depresiones , entre otras cosas.
Por ello estas son algunas sugerencias para tener en cuenta y así evitar enfermarnos inútilmente:
1) El mito de “callarse la boca por temor” es negativo: Resignarse a vivir en forma callada situaciones laborales que nos generan angustia y bronca, termina irremediablemente en enfermedades y ausentismos marcados. Siempre es bueno generar espacios con nuestro compañeros y jefes para hablar sobre aquellas cosas que pueden ser mejoradas. Aún cuando aparentemente veamos que no hay clima para ello, siempre es bueno insistir sobre este punto que aporta grandes beneficios a la empresa.
2) Los limites ayudan: Si estamos expuestos a situación repetidas donde nos piden tareas que exceden nuestras obligaciones, es bueno tomarnos un tiempo para conversar con nuestros jefes. Los limites son necesarios y positivos, puede asustarnos en un principio demarcarlos, pero a la larga benefician a nuestros empleadores ya que al sentirnos respetados, tenemos más energía para trabajar y aportar a la empresa.
3) Es bueno entrenarse en la puesta de límites: La asertividad es una habilidad que se adquiere a través del entrenamiento. No se nace con ella, más bien se practica hasta que forma parte de nuestro accionar. Para ello es muy conveniente sentarnos, cerrar los ojos y visualizarnos en la situación temida con la actitud que deseamos tener. Esta clase de trabajo es practicada por ejecutivos y empleados en las todas partes del mundo y ha demostrado excelentes resultados.
4) Reconozcamos nuestras creencias limitantes: Muchas veces nos resignamos y callamos debido a ideas muy instaladas en nuestra mente acerca del trabajo. Estas creencias nos generan temor e impotencia por lo que vamos acumulando estrés hasta estallar en agresividad o malestares físicos. Empecemos escribiendo un listado de estas ideas o temores que nos afectan negativamente. El acto de volcarlas a un papel genera un cambio muy fuerte en nosotros que nos llevará a sentirnos mejor y más capacitados para expresarnos.
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